Capacidad de un sistema para continuar operando correctamente cuando uno o más de sus componentes fallan. Implica redundancia activa donde el sistema sigue funcionando sin interrupción.
En AZ-900 y CLF-C02 se distingue de alta disponibilidad: tolerancia a fallos es cero downtime incluso ante fallos. Alta disponibilidad puede implicar breve interrupción. Más costosa de implementar.